11.12.2009

Que pase lo que tenga que pasar.

Creer en ello puede ser bueno y no tan bueno.  Puede servir de consuelo cuando nos cuesta asimilar o dar explicación a un suceso.  Pero también puede desposeernos por completo de toda voluntad, pues nos exime de responsabilidad.  Si todo sale a pedir de boca, entonces el empeño para conseguirlo habrá sido inútil porque lo que fuera tenía que pasar de todas formas, con o sin nuestra intervención.  Charlotte trataba de decidir si tenía más fe en sí misma que en el destino.

2 comentarios:

Ely dijo...

WWWaaaaa
ya lo estas leyendo!!!!!!!!!!!!
que envidia U.U
jajajajaja

Lucercita dijo...

Quiero leerlo!!... esta bonito???

Vi la portada y me encantó.